Chile GBC: Cómo avanzar en construcción sustentable

11 julio, 2020
construcción sustentable

El 3 de marzo del año 2006 se registró el primer proyecto que buscaba certificarse LEED® en Chile. Titanium La Portada, del Grupo Sencorp, era el tercer edificio en Latinoamérica en inscribirse después del primero en México (enero del 2003) y el segundo en Panamá (enero del 2006). Ese mismo año, en mayo, en Brasil se hacía lo propio con un primer proyecto comercial y dos años después y hasta el 2013, se registraban los primeros proyectos en otros 14 países de la Región. Esta decisión marco un hito en nuestro país con respecto a lo que ocurriría a partir de entonces en términos de la construcción sustentable a nivel local. En 14 años se han registrado en nuestro país un total de 483 proyectos, de diversas tipologías, públicos y privados, de los cuales 215 se encuentran certificados.

Por María Fernanda Aguirre, Directora Ejecutiva Chile Green Building Council.

Innegablemente, el desarrollo de la edificación sostenible en Chile se encuentra estrechamente vinculado a los sistemas de certificación. Hasta que inmuebles de distintos usos y destinos en todo Chile comenzaron a evaluar y calificar su desempeño ambiental, social y económico tomando como referencia las estrategias e indicadores de estas herramientas, es que el mercado de profesionales expertos, productos y servicios, comenzó a innovar, entendiendo que había un nicho que cubrir y que era necesario avanzar tomando como referencia los requerimientos de certificaciones internacionales. Fue así como hasta el 2014, LEED® era el único sistema de certificación disponible a nivel local, fecha en la que se lanzó la Certificación Edificio Sustentable (CES™) que es un sistema multicriterio para edificios de uso público y que se complementa con la recientemente lanzada Certificación de Vivienda Sustentable (CVS™), herramienta desarrollada por el Minvu para proyectos residenciales, principalmente privados, y que busca incrementar el desempeño sostenible del sector residencial. 

Como queda en evidencia, no podemos separar los avances de la industria de la construcción en materia de sostenibilidad, de las herramientas de evaluación, calificación y certificación multicriterio que existen en Chile. Tampoco podemos dejar de reconocer que ha sido el sector privado el principal impulsor de las iniciativas más innovadoras, sin embargo, si bien nuestro país ostenta una posición bastante destacada a nivel Latinoamericano en lo que a edificación nueva se refiere, este mismo escenario de comparación, ha dejado en evidencia que estamos muy al debe en reconversión y rehabilitación de edificios existentes que constituyen la masa crítica de inmuebles en Chile y que, por ende, representan los mayores consumidores de recursos y generadores de residuos líquidos y sólidos. Así, si queremos cumplir con los objetivos de descarbonización, urge que avancemos en un plan de incentivos normativos y financieros para la industria de la construcción, iniciativas que hasta el momento tampoco operan fuertemente en el país. 

construcción sustentable

María Fernanda Aguirre, Directora Ejecutiva Chile Green Building Council.

El aporte de Chile GBC

En el trabajo que como corporación hemos venido realizando con otros GBCs de la Red Americana, está el de concientizar a nivel de sector privado, para que Inmobiliarias y Fondos de Inversión, reconozcan que la certificación de sus activos no solo implica un beneficio en términos de conservación de recursos, reducción de impactos ambientales, mejora en las condiciones de habitabilidad y resultados positivos en productividad. Es necesario también que se visualice que esta decisión es un importante generador de valor para la marca y que hoy en día la reputación en términos de toma de decisiones enmarcadas en políticas de desarrollo sostenible es altamente valorada por los distintos actores del sector. 

Sí podemos concluir que hay un desafío pendiente en términos de desarrollo sostenible en la industria de la construcción: urge generar instancias de apoyo tanto de las empresas más grandes para su cadena de abastecimiento, como de la banca y otras redes de financiamiento que permitan apoyar a través de créditos con tasas preferenciales tanto a desarrolladores como a compradores de proyectos residenciales y comerciales, y que se creen redes de soporte financiero para aquellos fabricantes nacionales, de forma que puedan medir, gestionar y transparentar las huellas ambientales de sus productos, lo que hasta ahora ha sido patrimonio solamente de grandes proveedores. Esto indudablemente contribuiría no solo a aumentar la competitividad sino que también a alinear a toda la cadena de valor conformada en gran medida por empresas medianas y pequeñas con las metas de descarbonización que tenemos como país y que quedaron plasmadas en las Contribuciones Nacionales Determinadas (NDC) actualizadas recientemente, donde por primera vez se incluyó al sector edificación. Los indicadores y parámetros existen desde hace 14 años; estos han sido determinados por los sistemas de certificación, herramientas que además se han incluido a nivel global como una de las estrategias fundamentales en las hojas de ruta para reducción de impactos ambientales en la industria de la construcción.   

Contenido Relacionado